El secreto para la Felicidad: LA CLETA

Llegó la hora de darle un giro a tu vida, dejar las congestiones de autos, las eternas esperas, la contaminación, la irritabilidad  y los grandes gastos y pasar a una vida mas sana y tranquila movilizándose en bicicleta. Verás que muy pronto tu salud mejorará,  tu sueldo durará más y las largas horas de espera y el poco tiempo en familia se acabará. Sin olvidar que además gracias a tu ayuda se estará contribuyendo a un mundo más limpio y feliz para todos.

Si se opta por este nuevo medio de transporte aumentará su tiempo, su dinero, su tranquilidad y su salud, ya que además de haber menos contaminacion, gracias al olvido del sedentarismo podrá disminuir de peso, como cuenta Rodrigo Vega, quien bajó 15 kilos después de bajarse de su caminoneta y  subirse a su  bicicleta. También Rodrigo cuenta que en un mes se ahorra hasta 60 mil pesos, ahora que no tiene que gastar  en bencina. Cuesta imaginarse que con solo un mes de ahorro en combutible, usted  se podría comprar una buena bicicleta para poder movilizarse con seguridad dentro de la ciudad.

Y si no bastara con todos los beneficios ya mencionados que  adquirimos andando en bici, además se estará dando el ejemplo para poder llegar a ser como los países desarrollados como  Dinamarca, en donde el 55% de los viajes dentro de la ciudad se realizan en bici, Alemania con un 44%, Suecia con 43% de los viajes,  entre otros.

Solo se requiere dejar atrás el auto y subirse a la bicicleta y no solo mejorará su salud, su figura, su situacion económica y su vida familiar, sino que también el mundo podrá tener un pequeño respiro y  así mejorará la vida de todos los que habitamos en él y los que en el futuro lo harán.

Por un mundo y una vida mejor, bájese del auto y súbase a la bicileta.

Automovilistas cansados, ya llegó la solución a su aflicción

El secreto para la felicidad: la cleta

Es necesario reaccionar frente a la mejor solución para dejar atrás los insoportables tacos santiaguinos, simplemente andando en bicicleta.

La cantidad de autos que existen en Santiago hoy en día, no solo han aumentado los accidentes, la contaminación, la depresión y  la irritación en  las personas, también han contribuido a multiplicar el número de habitantes que llevan una vida sedentaria y una mala alimentación y salud. Los santiaguinos deben someterse a diario, a los eternos tacos e insoportable polución, que por consecuencia reducen su tiempo, su sueldo, su salud, el tiempo junto a la familia, sus pasatiempos  y  el descanso. En resumen su felicidad.

La congestión en las calles de la ciudad ya es un elemento habitual de cada día, parece ser algo que inevitablemente se tiene y tendrá que ver por siempre sobre las calles capitalinas. Parece ser una situación sin solución, sin posibilidad de ser intervenida ni cambiada, pero no. Aunque sea difícil de creer para los habitantes de la gran capital, sí existe una solución y más cerca de lo que se podría imaginar: movilizarse en bicicleta.

Es verdad que la gente tiene miedo al ejercicio, pero es necesario que reaccionen y se den cuenta que más allá de cansarse un poco las primeras semanas y quedar algo adolorido, las consecuencias negativas que trae,  pasan a segundo plano cuando se comparan con el círculo vicioso que es el andar sobre cuatro ruedas y un motor. Las personas ocupan el auto pensando que así llegarán más rápido al lugar de destino, pero el problema está, en que todos los capitalinos piensan de la misma forma, entonces se produce la congestión, se alargan los tiempos de espera y se disminuye el tiempo que cada persona tiene para vivir realmente su vida.

Atrás quedarán aquellas mañanas, en que para no toparse con el taco hay que despertarse una o dos horas antes. También todas aquellas tardes sentados frente al volante, horas y horas esperando que el tiempo pase lo más rápido posible, para llegar pronto a casa. Se olvidarán de esa capa negra que deja la contaminación sobre nuestra piel, ropa y cabello y de todas esas oportunidades donde no tuvieron tiempo para estar con sus hijos y pareja, llegaron tarde al trabajo o incluso una prenda de vestir ya no les entraba.

Un punto importante  además de todo el tiempo que se ahorra al andar en bicicleta, es la baja significativa de peso que provocará en cada individuo que decida cambiar su vida sedentaria, a la de la movilización sobre dos ruedas. Un caso real de eso es Rodrigo Vega, quien contó en la entrevista hecha por Antonio Valencia, del diario la nación, que  él decidió bajarse de su 4×4 y ya ha bajado 15 kilos. Tiene 38 años y durante 20 fue automovilista. Hasta que se hartó de los tacos, dejó la pereza a un lado y puso su vida sobre dos ruedas: ahora viaja 10 km. para ir a su trabajo, dejó de pesar 92 kilos, tarda sólo media hora en llegar a su empresa, se ahorra 60 mil pesos que gastaba antes en bencina al mes  y se ríe a carcajadas de la congestión vehicular. Hoy es un tipo más feliz.

Es verdad que dar el gran paso a una vida sana, y despedirse del sedentarismo del automóvil, es muy difícil, pero no es imposible. Hay que pensar muy bien todas las ventajas que el cambio traerá a su vida, todas las cosas que podrá hacer con más tiempo, plata, ánimo y salud. Además de cambiar la vida individual de cada persona,  se estará contribuyendo a la limpieza del mundo. Habrá una persona menos produciendo gases tóxicos, contaminación acústica y atochamiento si usted decide renovar su estilo de vida.

Es sorprende pensar que con menos de lo que una persona gasta en bencina en un mes, es suficiente para comprarse una buena bicicleta, y que dar el ejemplo y dejar rezagados a todos aquellos sujetos que van frustrados en sus grandes y lentos autos, no tiene precio. No hay edad, ni razón para no dar vuelta la página, la solución está a la mano de cualquiera. Su vida, la de sus hijos y la del mundo entero mejorarán. Ayudemos a crear un mundo mejor para que viva nuestra descendencia y mejoremos la calidad de vida que llevamos los santiaguinos hasta ahora de manera voluntaria.

Si queremos llegar a ser un país desarrollado, debemos seguir el ejemplo de los que ya lo son. Por ejemplo en Copenhagen, Dinamarka, el 55% de los viajes realizados dentro de los límites de esta ciudad son hechos en bicicleta, en Greifswald, Alemania el 44% de los viajes son en bici, en Lund, Suecia 43% de los viajes en la ciudad son en bicicleta y así en muchas ciudades del mundo los porcentajes de viajes sobre dos ruedas  son altísimos, y es esa la meta a la que hay que llegar.

No nos tapemos los ojos, y realicemos este pequeño cambio de movilización, que más que ser simplemente eso, es una transformación de una vida dependiente de un objeto contaminador, gastador y de metal, por una vida independiente, donde logremos organizar nuestro tiempo como nos de la gana y no pensando en si habrá o no estacionamiento, si tendré o no restricción, si me queda o no bencina. Así podremos llegar a vivir plenamente cada día y alcanzar la felicidad máxima.

Hello world!

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!